Nada más aterrizar nos toca buscar piso

Sin lugar a dudas, esta es la parte que, sin lugar a dudas, más dolores de cabeza me ha dado. ¡¡Qué dificil es encontrar piso en Londres!! Algunos dirán, pues en una ciudad de 8 millones de habitantes tampoco debe de ser tan difícil. Pues vaya si lo es…

Lo primero de todo es hacerse de alguna página de pisos inglesa tipo las españolas Idealista, BuscoPiso, etc etc. Aquí hay una bastante conocida, y que creo que a fin de cuentas es la que usa todo el mundo, que se llama GumTree. En ella no solo hay pisos sino ofertas de trabajo, coches, etc. Está realmente bien y las búsquedas son concisas.

Nuestro primer error, intentar buscar algo “cerca” de donde estábamos o al menos de nuestros trabajos. En fin.. decir que un apartamento de 2 habitationes en Londres a unos 4 km del centro de la ciudad te cuesta la nada despreciable cifra de, al cambio, 1600€ al mes no es ningún disparate. Mi querida novia me pregunta muchas veces ¿¿¿Aquí la gente “normal” como vive??? Por lo que hemos podido comprobar aquí se lleva mucho el tema de compartir piso, algo que en España estamos acostumbrados a que solo lo hagan estudiantes en Londres está a la orden del día, sobretodo si son familias con poco poder adquisitivo. La otra opción es irse a lo que literalmente conocemos “a tomar por culo”, donde encontraremos precios que rondan los 900€, que aunque sigue siendo caro, no deja de ser un robo a mano armada por casas que mejor no comentar en la situación en la que estaban.

Para el que no lo sepa el metro de Londres se encuentra dividido en zonas. Dichas zonas son como círculos concéntricos que se van alejando del centro cada vez más. El círculo central sería la Zona 1, que corresponde al centro de Londres, o al menos casi todo el centro, y a medida que nos vamos alejando ya nos meteríamos en zona 2, 3, etc.. En total hay 8 zonas en Londres, aunque lo normal es que las líneas no lleguen más allá de la zona 4 o 5 de metro. Solo algunas especiales, como el metro que va sobre la tierra y no bajo ella, llamado Overground, suelen llegar a este tipo de zonas. Estas zonas son el equivalente por ejemplo a decir que en Madrid vives en Leganés. A medida que tengamos que desplazarnos de una zona a otra se va incrementando el precio del billete. Por ejemplo ir de zona 1 a zona 1 es lo más económico, pero si ya hay que desplazarse a zona 2, o incluso zona 3 que es donde está el estadio olímpico el billete suele subir un buen pico, y os aseguro que el metro de Londres no es precisamente barato, ya que con tarjeta de prepago oscila entre las 2 libras a las casi 4 ¡¡¡POR TRAYECTO!!!. Vamos, que una visita al estadio de los juegos olímpicos puede costarte alrededor de 8 libras así a bote pronto, y no, las libras no son como los euros. Una libra equivale ahora mismo a unos 1,30€.

Una vez tenemos claro el tema de las zonas del metro londinense no es de extrañar que a más lejos la zona, más baja el precio del piso, pero claro, luego hay que echar cuentas en cuánto se gastaría uno en transporte. Nuestras cuentas eran claras, debería de ser zona 2 o 3 para no acabar en un barrio perdido de la mano de dios. La búsqueda comenzaba…

Nuestras primeras visitas comenzaron de hecho antes de mi venida a Londres. Quedé un día con 3 agentes inmobiliarios diferentes para que me enseñaran pisos. Por lo normal he tenido la suerte que el primer piso que he visto siempre ha sido el que me he terminado quedando; en Londres no he tenido la misma suerte.  El primer piso que vimos está a 10 minutos de London Bridge. Para mi sorpresa aún en Zona 1. En teoría nos iban a enseñar un piso que rondaba las 300 libras semanales. Nos enseñan el piso y yo dije ¡¡guau me encanta!! y de repente el agente me dice: “Este piso son 420 libras semanales” a lo que yo respondo “Perdooon???? no eran unas 300???” y con toda su cara me suelta “Ah! no! Ese era otro de este mismo bloque pero ya lo hemos alquilado. Este es exactamente igual pero su dueño pide más”. Y tanto que pedía más el colega, pero lo mejor de todo es que si regateas te dice que como mucho le baja 10 libras a la semana. En fin…. como el agente me vio cara de pocos amigos tras la tontería nos llevó a ver otro en Adgate. La verdad es que este sin ser tan bueno como el otro era realmente moderno y muy bien acondicionado. El precio, 370 libras… puffff… Finalmente vimos el tercero, que lo llevaba una agente con rasgos asiáticos pero que mejor ni contarlo. Un piso destrozado, hecho lo que se suele decir una mierda y que pedían 340 libras.

Nuestro siguiente intento fue ver a los dos días otro piso en Elephant And Castle. La verdad es que por unas horas llegué a pensar de que este sería nuestro piso. Totalmente nuevo, con unas vistas acojonantes de Londres y el precio muy razonable. Pero cuidadito en Londres. A la más mínima te la intentan colar los agentes inmobiliarios. Te dicen el precio sí, pero luego a la hora de firmar el contrato de quieren colar “fees” (cuotas, extras, o como quieras llamarlo) por todos lados, de hecho algunas agencias te pueden llegar a cobrar 100 libras “por investigar” quien eres antes de darte las llaves. En este caso estos impresetables nos dicen primero que el depósito era de solo dos semanas.. ¡¡cojonudo!! luego cuando llegamos a la oficina me dicen “si, dos semanas, mas otras cuatro de depósito al entregar el piso y un mes por adelantado”. ¡¡Coño!! Ya no son dos semanas. Pero aún hay más. La agencia se llevaba una semana entera de honorarios de piso extra, más 100 libras ¡¡por cabeza!! de referencing fees (las famosas para investigarte). Total, que en un momento te dicen que tienes que pagar 4200€ de golpe solo para entrar a vivir.

La paciencia se nos estaba acabando pero como se acercaba el día de empezar a trabajar y había que encontrar piso sí o sí, aceleramos el proceso. Quedamos con un agente inmobiliario para ver un piso en Bromley-By-Bow, una zona que en teoría parecía decente. Lo primero de todo es que para llegar es un auténtico coñazo. Hay que cambiar de metro unas cuantas veces y se hace interminable. Cuando ya conseguimos llegar a la estación nos queda un auténtico pateo (y el colega nos decía 5 minutos a pie… ¡¡aarrghh!!) hasta que llegamos a la zona residencial. Hombre, la cosa cambiaba. El piso en una zona residencial vallada, con acceso de seguridad, modernísima, un piso.. uff!! ¡¡qué piso!! Le dijimos al hombre que nos íbamos a dar una vuelta para ver la zona a ver si nos convencía porque el piso nos había gustado mucho y el precio era más que asequible… Pues ahí que nos ves caminando y caminando y no había ni un dichosos supermercado!! Solo nos encontrábamos algunos pequeñísimos comercios regentados por inmigrantes árabes, que no tengo nada en contra de ellos, solo es para poneros en situación de como era el barrio y a la par pasando por zonas de pisos de dudosa estima. Obviamente dijimos que no, y eso que el piso estaba brutal.

Nuestra última peripecia, y espero que sea la definitiva porque ya he quedado en dar el pago, fue un piso en Bermondsey. Una zona que por lo que nos dijeron está en plena expansión y mucha gente joven está yendo a ver pisos allí. A diferencia del anterior piso en este caso la opinión fue al revés. Quedamos con una chica agente inmobiliario, típica inglesa algo estrafalaria y bastante estresada que nos enseña 3 viviendas exactamente iguales de un edificio situado al lado de unas naves industriales. Al principio me dio mala espina porque uno de los pisos daba diréctamente a unas vías del tren y era realmente pequeño, a parte de ciertas cosas que es para matar a los ingleses a la hora de construir, pero en fin, teniendo en cuenta que es nuevo a estrenar y que de hecho aún había marcas de suciedad de obra es un plus a añadir. Hicimos lo mismo que el otro piso, nos fuimos a dar una vuelta por la zona y… ¡¡esto es otra cosa!! Varios supermercados, oficinas bancarias, peluquerías, paradas de autobús, y el metro a unos 5-6 minutos caminando de la casa…. Vale, la casa es minúscula, pero los contratos son de 6 meses así que si dentro de 6 meses estamos hasta las narices, siempre podemos cambiar.