La recompensa de hacer las cosas bien

En anteriores posts he dejado patente mi gran agrado en el uso de la orientación a objetos y el que debido a las locuras que ocurren cuando uno trabaja bajo un enorme stress se llegan a hacer auténticos disparates para llegar a tiempo.

Por suerte para mí por fin he conseguido entregar un proyecto que está realizado 100% en OOP y que utiliza mi queridísimo lenguaje PHP5. Las mejoras no se han hecho esperar. Tras presentar esta mañana el proyecto en cuestión se me han pedido hacer una serie de cambios/mejoras a nivel de funcionamiento (filtros en los informes, algún que otro botón adicional, etc..). Por suerte para mí el haber realizado todo en base a objetos me ha permitido que para hacer estos cambios solo hubiera que abrir la clase en cuestión de la que depende el formulario, y “toquetear” el código del que depende.

Está claro en que de aquí en adelante el futuro va en esta línea. A veces vale la pena perder un poco de tiempo en definir corréctamente las clases, métodos y variables privadas, y sobretodo el definir bien los métodos de acceso con nomenclatura adecuada. Ahorraremos muchísimo código, reutilizaremos nuestras rutinas un disparate, pero sobretodo es importantísimo, y más que nunca, el análisis previo al desarrollo para poder crear todo de una forma coherente.