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Nexus 7 2012, una tableta traviesa…

Nunca he sido demasiado amante de las tablets, bastante que me costó dar el paso a tener un Smartphone, sin embargo, he de decir que tuve la oportunidad de comprar un Nexus 7 del 2012 cuando vivía en Londres a un precio ridículo.

La tableta ha ido de maravilla desde que la compré, sin embargo hace no demasiado (finales de 2014), llegó una “dichosa” actualización que me ha llevado de cabeza hasta el fin de semana pasado: Android 5.0. Cuando apareció en la pantalla el mensajito de que podía actualizar a dicha versión fácilmente, y teniendo en cuenta que Google esta detrás de los dispositivos Nexus, confié casi con los ojos cerrados en que valía la pena actualizar. Ya había leído en algunas páginas lo que traería la nueva versión y la verdad, todo parecía que eran más ventajas que inconvenientes. ¡Ay pobre de mí que incumplí la máxima de todo informático!! Si funciona bien, ¿para que lo tocas? En fin, tras dicha actualización todo era mas bonito, mas vistoso, pero por otro lado todo iba muuuuuuuuuuuuuuy lento, extremadamente lento, casi que me recordaba al mismo problema que tuve con el iPhone 4 cuando se me ocurrió actualizarlo a 7.0 sin esperar la posterior version “arreglatodo”. Las transiciones de pantalla iban a trompicones, abrir el Chrome era como ir a hacer la cola del supermercado.. vamos, un desastre.

Tras pillar un cabreo monumental, como no, tocó “googlear” a ver que demonios estaba pasando y, para mi sorpresa vi bastantes posts de gente quejándose de lo mismo. ¡Bieeen! ¡¡No estoy solo!! Pero, ¿hay solución? En teoría la había, a medias. Lei de todo, que si borrar la partición de la caché de la tableta, desactivar “no se qué”, y así un larguísimo etcétera que a final de cuentas nunca llego a cuajar del todo. A los pocos días Google salio a la palestra afirmando que efectivamente había un fallo, y que, como no, se corregiría lo antes posible, y cierto fue que sacaron una versión prácticamente a las pocas semanas que, rápidamente me aventure a instalar, para ver si corregía “el fallito” de las narices. Mis primeras impresiones fueron que la tableta iba mejor, pero a años luz de lo que era cuando usaba KitKat, mas conocido como Android 4.4.. ¡ay! ¡cómo echaba yo de menos mi antigua versión! Viendo lo visto dejé casi de usar la tableta, porque me tocaba en gran medida las narices que para cualquier cosa que tuviera que hacer tuviera que aguantar parones y un sinfín de etcéteras de esos que a un usuario normal de este tipo de dispositivos no les gusta lo mas mínimo.

Un día como otro cualquiera se me ocurrió encender de nuevo la tableta y… ¡¡oh sorpresa!! ¿¿otra actualización?? Yo pensaba para mi mismo, ¿tendrá esta el puñetero fallo arreglado? Por probar no iba a perder nada, total, la tableta era ya casi inservible. Para mi sorpresa el rendimiento general mejoró.. ¡y mucho! ¡¡pero mucho!! Guau, ahora sí que esto empieza a ser usable, y digo empieza porque no llegaba ni en pintura a ser como en la versión anterior, pero por lo menos podía ya de nuevo llevarme mi cacharrito al tren para hacer mi viaje diario lo mas ameno posible.

El caso es que ayer, en ese mismo viaje matutino con la tableta me doy cuenta que cuando abro el Chrome, otra vez empieza a ir todo lento, de hecho en una de estas un cuelgue del Chrome provocó que la tableta se reiniciara completamente. ¿Pero que demonios? Hasta aquí hemos llegado, me dije para mi mismo. Esta misma noche hago un “downgrade” y vuelvo a poner la versión anterior. Cuando llegue a casa, ni corto ni perezoso, me dispongo a buscar la imagen de la version 4.4 en la pagina de desarrollo de Google, junto con las aplicaciones necesarias para “hablar” con la tableta desde el ordenador y poder reinstalar todo a mi gusto, sin embargo en ese momento algo se me paso por la cabeza: “¿De verdad que Google va a cometer el mismo error que Apple con los iPhone? Me parecía todo demasiado raro, porque, si realmente no fuera bien con este modelo, ¿para que iba a dejarme actualizar?”. En ese momento pensé, total, un ultimo intento solo me costará una media hora de pruebas. Lo que hice fue, por un lado, borrar la partición de caché, tal y como hice en su día, pero lo siguiente fue poner la tableta en modo por defecto: vamos, lo que viene a ser en modo de fabrica, pero usando la imagen que tenia ya instalada: Android 5.1. Tras la correspondiente media horita más o menos de trasteo poniendo todo de nuevo…. ¡¡¡oooh sorpresa!!! Pero, ¿¿de verdad es mi tablet?? Todo, todo, todo absolutamente todo suave. Chrome ya no se cuelga, aplicaciones que antes daban trompicones ahora se mueven suavemente cuando desplazo los contenidos.

Llegados a este punto, de momento, tengo la siguiente impresión: Si tienes una Nexus 7 2012 y quieres actualizar a Android 5.1 (ni se te ocurra actualizar a 5.0!!!), puedes hacerlo, pero tras ello, mejor borra todo y ponlo todo en estado de fabrica. La experiencia de usuario sera como tenia que ser desde el principio.

 

Rememorando Amiga Dreams

NOTA: Estoy escribiendo este articulo en un teclado Suizo, por lo tanto es posible que falten acentos, etc etc… juro no dejar en el tintero ninguna EÑE.

 

Hace exactamente 20 años mi querido amigo Javier Jiménez (Entonces conocido como Cyco-Ozzy) y yo nos pegamos un veranito en Malaga haciendo lo que hasta la fecha creo que ha sido la creacion, informaticamente hablando, que mas tiempo, dedicacion y cariño he puesto nunca. Eran tiempos muy diferentes a los de hoy en dia. Internet no existia, los modems eran para “pijos” que podian costearse las barbaridades que costaban las llamadas de datos de aquel entonces, y la manera mas efectiva de comunicarse para conseguir cosas era usando “la carta de toda la vida”. En esos años quedaron mis experiencias dentro de algo que fue, y que incluso hoy en dia sigue siendo, muy, pero muy grande: LA ESCENA.

La verdad es que no tengo demasiado tiempo de escribir que fue LA ESCENA (asi, en MAYUSCULAS), pero basicamente era una comunidad, bastante “underground”, en las que el objetivo basico era ser el mejor y deleitar al resto de la comunidad con tus creaciones. Habian grupos impresionantes, con producciones alucinantes que exprimian al maximo la tecnologia de la epoca y que dejarian a la altura de la …. ejem…. a muchas producciones de hoy en dia en cuanto a dedicacion y forma de trabajar. En fin, en aquellos años el Señor Jimenez y yo fundamos un grupo llamado “Suicidal Tendencies”, en honor al mismo grupo de musica heavy. Bajo ese sello editamos una “revista digital” que venia en formato de diskette para ordenadores Amiga, si si.. esos que Commodore saco a finales de los años 80 y que en España fueron un autentico BOOM durante los años 1990 a 1993. Javier, que era un autentico maquina del diseño ya en esa epoca se dedico a trabajar toda la parte visual, mientras un servidor se encargo de programar todo el engendro. Conseguimos meterlo todo en dos diskettes tras un mes de trabajo en Malaga durante el verano del 95 y la cosa no quedo ahi, ya que conseguimos editar unos cuantos numeros mas.

Curiosamente el motivo de este articulo no es en si explicar lo que fue Amiga Dreams, la revista en cuestion, sino como conseguir verla de nuevo en los ordenadores de nuestros dias de una forma facil y muy muy sencilla. Por que digo esto? Facil, porque los emuladores de Amiga a veces son bastante complicadillos de utilizar, sin embargo, la opcion que propongo unicamente requiere que tengais un navegador Google Chrome instalado en vuestro ordenador y haber descargado unos pocos archivos. En fin, no se hable mas… los pasos a seguir son:

– Descargar un Kickstart de Amiga. Para el Amiga 500 estandard vale cualquiera con version 1.3. Lo podeis descargar del siguiente enlace: KICKSTART 1.3

– Descargar los dos diskettes del numero 6 (el primero serio que sacamos) DISCO 1DISCO 2

– Ir a la siguiente pagina web, que contiene el emulador de Amiga para Chrome: https://pnacl-amiga-emulator.appspot.com/

Una vez en dicha pagina hay que hacer lo siguiente para emular el Amiga y poder ver la revista:

– Abajo a la derecha pinchad sobre “Advanced Options” y a continuacion pulsad sobre el boton “Choose File”. Elegid el archivo del KICKSTART 1.3 que habeis descargado.

– Paso siguiente: A la izquierda justo al lado de DRIVE 0 pinchad sobre CHOOSE FILE y elegid el archivo DISCO 1 de la revista. Cuando la revista os pida el DISCO 2, tendreis que pulsar sobre este boton y elegir el otro archivo descargado.

Nada mas!!! Resetear el emulador con el Boton RESET AMIGA y a disfrutar de los viejos tiempos!

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Digan lo que digan, GIT es el mejor

Para los que se hayan dedicado desde hace mucho al desarrollo, conocerán, casi que seguro algún sistema de control de código fuente (Source Code Version System) y seguramente habrán preferencias al respecto, sin embargo desde hace cosa de un par de añitos vemos que poco a poco GIT se va imponiendo entre el tipo de repositorios de código fuente más habituales. Páginas como GitHub o Bitbucket hacen casi uso exclusivo de este tipo de repositorios para distribuir código fuente, amén de los fuentes de Linux que también lo usan, pero ¿por qué?…

Echemos una ojeada a la historia de GIT. Git fue creado por nada menos que el mismísimo Linus Torvalds, papaito del sistema operativo Linux. Al parecer, Linus estaba bastante harto de cómo funcionaban los repositorios que tenía que utilizar, por ejemplo SVN (proyecto libre de Apache Foundation) y decidió hacer uno por su cuenta, pero con ligeros detalles que lo harían diferente del resto.

  • Los repositorios sin distribuídos. Esto significa que en teoría no hace falta tener un servidor centralizado para distribuir los repositorios, aunque se puede, de hecho uno mismo puede crearse uno en su ordenador y no tener que distribuirlo, pero que de cualquier manera, se puede usar para controlar las versiones de un proyecto.
  • Acepta muchos tipos de conexión para distribuir las versiones, como SSH, HTTP, etc. por lo tanto es muy adaptable.
  • Está pensado en ser muy rápido por lo que es ideal para trabajar con muchos ficheros (doy fe!!!).
  • Si alguien necesita trabajar con SVN pero quiere seguir usando GIT puede usar git-svn para ello.

Y todo esto muy bien pero, ¿por qué está siendo muy popular? Entre otras cosas la culpa lo tiene el fuerte apoyo de la comunidad de usuarios Linux. Al adoptar este tipo de repositorio ha incrementado la popularidad de git y el interés general sobre él. La facilidad de uso, fácil integración en cualquier entorno y la cantidad de clientes para añadir una interfaz de usuario usando ventanas (GUI) hacen que se adapte a cualquier entorno o sistema operativo, aunque siempre quedarán los puristas, como un servidor, que adoran el uso de la línea de comandos.

En resumen, si sois desarrolladores, tenéis acceso al servidor donde almacenáis los repositorios y estáis un poco hartos de SVN o similares, echad una ojeada a GIT. No os defraudará.

 

Ya hago hasta apps para móviles

Pues si faltaban cosas por hacer en mi vida ahora tengo otra nueva diversión, hacer aplicaciones para móviles.

Toda esta historia empezó cuando en mis primeros meses de trabajo en Hogarth Worldwide descubrí casi por accidente el entorno de desarrollo para apps móviles Phonegap. PhoneGap aseguraba que mediante únicamente código HTML, CSS y JavaScript era posible crear una app móvil que era capaz de funcionar en cualquier teléfono del mercado, ya fuera iOS, Android, Blackberry, etc; es decir, no hacía falta aprender Objective-C para iOS o Java para Android. Le estuve echando una ojeada con el fin de que en un futuro, medianamente próximo pudiera hacer algo en concreto ya que por aquel entonces tenía tiempo de sobra y no iba demasiado estresado en el trabajo. Pobre de mí, pensaba que ese nivel de “poco estrés” iba a durar poco y por motivos de falta de tiempo olvidé Phonegap por unos meses.

Unos cuantos meses más tarde tuvimos que hacer una especie de webapp para una empresa de reconocido prestigio (lo siento, esto es un blog, no puedo dar nombres) y a alguien se le ocurrió la genial idea de decir: “¡sería la caña que pudiéramos convertir esto en una app para móviles con su icono y que no se viera el navegador!” y en seguida recordé aquello que había visto hace unos meses… PhoneGap!! Dicho y hecho procedí a intentar descargar la última versión y…¿qué ha pasado? me encuentro que el proyecto PhoneGap es ahora de Adobe. Que en teoria funciona todo igual, pero hay que pasar por el aro de Adobe para algunas cosas. Yo, como chico amante del software libre, recordaba que el primer phonegap que vi era totalmente libre y opensource. Cual fue mi sorpresa enorme cuando descubro que al margen de PhoneGap existe “Cordova”. Cordova… ¿con V? Pues sí, a mi me pareció de lo más insólito, aunque investigando he descubierto que hay un lugar llamado así en Filipinas, a saber si le han puesto el nombre en honor a dicho lugar. Volviendo a Cordova; es lo mismo que phonegap, pero, desarrollado de manera OpenSource por Apache Foundation. A partir de Cordova se realiza Phonegap por parte de Adobe, lo cual no deja claro si PhoneGap es un fork comercial de Cordova o es simplemente una versión que pagando se puede obtener soporte. En fin, que a fin de cuentas ambos son completamente compatibles, por lo que queda a gusto del consumidor elegir cuál es la más apropiada. Yo como ya he dicho antes, me he decantado por Cordova para evitar tener que pasar por el aro de cualquier empresa.

Mis primeros pinitos con Cordova no estuvieron mal. Conseguí compilar la webapp que habíamos hecho en la oficina e instalarla en un iPad. ¡¡Impresionante!! Teníamos un bonito icono y una webapp hecha a partir de código HTML y JavaScript. Pero… ¿esto es lícito? ¿Cómo es posible que funcione? Pues sí, sí que funcionaba. Pero PhoneGap/Cordova no solo se limita a hackear de alguna manera el teléfono para hacer una app desde una página web, te permite, mediante un API propio acceder a cosas internas del teléfono como la cámara, contactos, gps, etc, y es ahí donde entra la potencia de utilizar este framework. Con esta API se podría llamar a Google Maps y posicionarnos en una App de búsqueda, por ejemplo de restaurantes, donde el código es puro HTML+JavaScript, portarla a 3 sistemas y andando. Brutal, ¿verdad?

Con todo este nivel de emoción en mi cuerpo no dudé que tenía que desarrollar algo, pero, ¿el qué? Tenía que ser algo que fuera útil y que me permitiera aprender mucho en poco tiempo y mi querido ex compañero de trabajo James Miller (@jimhunty) me dio la idea. Estaba desarrollando apps móviles para equipos de divisiones inferiores de la liga inglesa de fútbol. Les eché una ojeada pero no me terminaban de convencer para la liga española así que me dije a mi mismo: “Voy a hacer una app para la UD Almería pero a mi manera”, y así empezó el proyecto. El problema de todo esto ha sido que se ha demorado por más de 9 meses, ¡¡¡ni que hubiera sido un embarazo!!! ya que tenía muy poco tiempo libre para dedicarle a la app.

En navidad aproximadamente tenía una beta medio funcionando tras 3 o 4 versiones completamente diferentes, en las que había cambiado prácticamente todo. Desde la forma de mostrar y recibir noticias a la apariencia visual. Recordemos que yo en el fondo soy sysadmin y de diseño sé bien poco, pero bueno, poco a poco y sin prisa.

Con todo esto llegamos hasta abril, semana de Easter (Semana Santa en España) y me encuentro que tengo tiempo más que suficiente para acabar la app y dicho y hecho. Tras dos días prácticamente enteros volcados en la App consigo acabarla, y tras probarla intensivamente en dos teléfonos y una tableta que tengo en casa decido que debe ver la luz. Pago religiosamente las cuotas de Google y Apple y me propongo subirlas a las tiendas de apps de las dos respectivas marcas, eso sí, sin saber el quebradero de cabeza que ello conlleva. Lo primero de todo es soltar pasta para algo que teóricamente iba a ser gratis. Google te pide $25, lo cual no está mal porque lo pagas una vez y ya está. Para mí eso son £16, lo cual es poca cosa, pero el problema es de los señores de Apple. £60 ($99) de golpe y encima anual, por no hablar de lo complicadisimo que es mandar una App a la AppleStore. Hay que pasar por mil cosas, rellenar formularios, pasar hasta por un proceso similar al fiscal, poco más que diciéndote que si haces algo ilegal vas derecho a la cárcel, en fin, una paranoya que no ocurrió para nada a la hora de subir la app a PlayStore de Google. En PlayStore solo tuve que darme de alta, pagar, preparar la App, firmarla digitalmente y subirla. Me costó un poco, pero vamos, en cuestión de dos horas la app estaba subida. En el caso de Apple, paga, pero paga hasta para probar la App en un teléfono; si no, es imposible, por no hablar del lío de certificados que hay que instalar, mandar, volver a descargar, etc y que hace falta un Mac sí o sí para desarrollar para iOS. En resumen, después de 4 horas (¡¡¡Si si!! 4 horas) de dar vueltas consigo mandar la App y primer problema, me sueltan que no tengo suficientes “screenshots” y que por favor suba las de un iPad. ¡¡¡Pero si no tengo un iPad!!! pero sin embargo, bendito emulador del Xcode que permite hacer screenshots.

En fin, que tras la odisea tengo las apps mandadas. La de Android está desde ayer publicada y se puede descargar sin problemas. La de iOS estoy esperando que Apple la apruebe, proceso que según he leído puede durar hasta 15 días, así que tengo los dedos cruzados para que todo vaya bien. Solo faltaba que después de pagar me dijeran que no la publican.

Si queréis más información podéis ver PhoneGap en este link o Cordova en éste.

Para descargar la App de la UD Almería que he realizado lo podéis hacer en los siguientes links. Recordad que la de iOS aún no está publicada, por lo que el enlace es provisional y entiendo que funcionará en un futuro no muy lejano.

Android: https://play.google.com/store/apps/details?id=es.khaos.udalmeria

iOS: https://itunes.apple.com/us/app/ud-almeria/id866761824?ls=1&mt=8

Al iPhone 4 le gusta iOS 7.1

Desde siempre he sido un firme defensor de no actualizar los sistemas operativos hasta tener una certeza casi absoluta de que son estables y como no, funcionan perfectamente en el equipo en cuestión, ya sea un ordenador, móvil o tablet, sin embargo por una vez en la vida tuve la desgracia de que esto no sucedió en mi penúltima actualización de mi iPhone 4.. ¡sí! ¿qué pasa? He dicho 4, nada de 4S, ni 5, ni nada, 4 peladito de toda la vida.

En fin, la historia fue la siguiente: por causas que no vienen al caso  tuve que actualizar mi teléfono al nuevísimo y “superguay” sistema iOS 7 cuando yo estaba tan contento y de maravilla con su versión 6. La verdad es que no me hizo ni puñetera la gracia tener que actualizar cuando no conocía a nadie que me dijera si iba realmente bien en un 4 pelado (En el 4S sí que tenía referencias) pero me tuve que arriesgar. Nada más actualizarlo todo parecía ir bien, buena velocidad, aspecto muy minimalista, animaciones muy cuidadas y suaves.. en fin, que respiré tranquilo en ese momento… pero solo en ese momento…

El paso siguiente fue empezar a instalar las aplicaciones. Ya sabemos que cuando hay una actualización mayor del sistema, el instalador te borra todas las aplicaciones y tras actualizar las puedes volver a instalar de un plumazo o quedarte sin ninguna e ir poco a poco. Mi opción fue la segunda “solo por si acaso”. Instalé las aplicaciones más cotidianas, activé iCloud para no perder ni un solo archivo y… ahí empezó la pesadilla. En cuanto instalas unas cuantas aplicaciones el sistema se empieza a volver terriblemente lento, tanto que hasta desespera. Para colmo el teclado de toda la vida, el cual debería de ser una cosa ágil y lenta se vuelve un desastre, tarda casi 5 segundos en responder cuando lo abres. En mi absoluta desesperación empiezo a buscar por todo San Google algún remedio para paliar la lentitud del sistema y aunque encuentro “Algunos truquitos”, casi todos basados en hacer el famoso Jailbreak e instalar aplicaciones que aceleran todo lo posible el resultado no dejaba de ser poco satisfactorio y a la vez un parche malo.

Hace poco leo que había salido la actualización al iOS 7.1 y es cuando piensas esa máxima de todo buen informático que te dice “para joderla aún más, mejor quédate como estás.” por lo que obvié dicha actualización por si acaso ya, para colmo, tuviera que literalmente tirar mi teléfono a la basura, hasta la semana pasada…

Por casualidades de la vida estaba buscando unos parámetros para que en caso de hacer una App para iOS se viera igual de bien en iOS 7 que en iOS 6 leo que la última versión de iOS 7.1 estaba tan optimizada que sobretodo los usuarios de iPhone 4 habían notado la diferencia, mientras que los del iPhone 5 casi no se habían enterado. Fue leer eso y pensar ¿de verdad? ¿será alguna trola de Apple para ocultar la cagada monumental con el iOS 7? La verdad es que estaba tan desesperado de que mi teléfono fuera un ladrillo que dije, bueno, si no siempre podremos comprarnos un Android chino por 100€, así que dicho y hecho procedí a actualizar el sistema.

Tras unos 20 minutillos que tarda la descarga, más chequeos y actualización tenía mi teléfono actualizado. Lo primero que hice fue abrir el teclado y… ¡oh sorpresa! ¡¡Va rápido!! Muuuy rápido. Esto promete, abro el correo, aplicaciones, la cámara.. todo suaveeeee pero lo mejor de todo es que en esta actualización mantuve las aplicaciones y no fui una por una como en la anterior. Todo bien, el sistema corre que se las pela. No se si llega a ser tan rápido como el 6, pero si no, se le acerca mucho. El teléfono definitivamente es otro, ahora da gusto, no va a trompicones y la experiencia de usuario ha mejorado muchísimo.

En fin, que ahora sí podemos decir: Si tienes un iPhone 4, actualízate a iOS 7.

 

Y para este año…

Curioso texto para un post, y más teniendo en cuenta que el año empezó hace ya casi dos meses, pero como se suele decir, nunca es tarde si la dicha es buena.

Cuando comencé este blog intenté de alguna manera enseñar cosas que iba descubriendo en mi día a día que podrían ser útiles a otros, que como yo, se dedicaban a ser administradores de sistemas y siempre intentando que todo girara en torno al software libre y como no, lo que uso prácticamente a diaro: Linux.

Con mi marcha a Londres la cosa cambió un poco. Ya no tenía casi tiempo de postear nada de lo que hubiera ido aprendiendo en mi día a día en la capital británica, que no has sido poco, y en su lugar, erróneamente me dediqué a contar un poco como estaba siendo mi vida en los primeros meses en Londres. Lo que en un principio se antojaba como algo interesante y que me daría la motivación suficiente para escribir de nuevo en este blog se convirtió poco a poco en su decadencia. Creo que solo excesivamente malo para ir contando este tipo de historias y más cuando cosas que al principio te parecen realmente sorprendentes, en parte por la diferencia de cultura de los ingleses en comparación con los españoles, termina pareciéndote de los más normal con el paso de los meses.

Con todo esto nos hemos plantado en 2014 y en el mismo minuto 1 del nuevo año y a golpe de campanada me fui haciendo mis propias proposiciones de futuro para este nuevo año y que, por una vez en la vida, espero no caigan en saco roto. Una de esas proposiciones era, como no, que este pequeño saliera de nuevo del estado moribundo en el que se encuentra. Para colmo de males me he encontrado que por causas del destino la instalación de WordPress que utilicé tenía más bugs que la primera versión de Windows y acabó por corromper la página de mala manera. Tras medio arreglar el engendro ahora mismo se puede arreglar, pero está claro que tengo que dedicarle algún fin de semana para terminar de solucionar el desaguisado.

¿Y entonces que voy a escribir aquí? Pues sinceramente, de cualquier cosa. La vida de un administrador de sistemas/desarrollador español en Londres está lleno de momentos realmente interesantes que nunca viene mal compartir. Ya no solo el hecho de conocimientos que uno quiera compartir con el resto del mundo, que no vienen mal, sino a veces hasta consejos. ¿Cómo lo veis?

PHP rapido, sencillo y pontente: CodeIgniter

Justo nada más empezar a trabajar en el Reino Unido me llamó la atención un framework (entorno de desarrollo) que muchos compañeros de mi trabajo solían utilizar a menudo cuando llegaban proyectos que requerían el uso intensivo de patrones, templates o como queramos llamarlos. Dicho entorno tiene el nombre de CodeIgniter y sí, para mi gusto es lo mejor que me he encontrado en muchísimo tiempo cuando quieres aprender a usar un entorno basado en MVC (Modelo Vista Controlador https://es.wikipedia.org/wiki/Modelo_Vista_Controlador) pero no se tiene demasiado tiempo libre para aprender a usarlo.

Muchos puristas y frikis de la materia me podrán decir: “Ya tenemos Symfony”, a lo que yo respondería: “por desgracia tenemos Symfony”. Symfony es grande, demasiado grande para mi gusto la verdad. Quizás su mayor baza sea que es genial para proyectos enormes que requieran de un sistema tremendamente dinámico que cree formularios en un abrir y cerrar de ojos con un sistema muy orientado a las tablas, pero en mi caso esto no ocurre. Dicho esto, vayamos al kit de la cuestión.

CodeIgniter es genial por varias cosas, pero destacaría las siguientes:

  • Es muy sencillo de aprender; sí, más que Symfony, por mucho que les pese a más de uno
  • Aunque permite el uso de templates no es necesario usarlos si uno no lo desea, es muy poco restrictivo
  • Requiere configuración cero para empezar a utilizarlo, es decir, lo descargas, descomprimes y a trabajar.
  • No necesita de lineas de comandos para configurar nada, todo lo contrario que Symfony
  • Y sobretodo… es raaaaaapidoooooo. A penas tiene impacto sobre un código en PHP puro.

De todas formas, lo que realmente hace interesante a este Framework es que, al igual que Symfony, permite el uso de algo tan de moda como es la programación en modelo Vista-Controlador. Para el que aún no tenga ni idea de qué va el asunto les resumiré que es algo así como tener dos partes en el código fuente. Por un lado tendríamos la parte visual, es decir, archivos semiestáticos en html o php y otra parte, más orientada al backend, en el que viene toda la lógica interna de la página web: Llamadas a la base de datos, rutinas internas a nivel de servidor, control de variables, etc. De esta manera conseguimos algo realmente interesante en un equipo de desarrollo: Podemos poner a un desarrollador especializado en html+css a hacer la parte visual y otro desarrollador únicamente entretenido en la parte interna. El resultado se fusiona, manteniendo unas reglas obvias para no machacarse uno con otro y ¡¡listo!!

Si os sigue picando la curiosidad: https://ellislab.com/codeigniter

 

¡¡Estoy vivo!!

La verdad es que no hay mejor manera para empezar esta entrada que con el título que he puesto: ¡Estoy vivo!. De verdad, lo siento. Ha pasado casi un año desde que hiciera la última entrada y vergüenza debería de darme el no haber publicado absolutamente nada pero es que sinceramente, a veces no hay ni fuerzas ni ganas para ello.

De momento seguimos en Londres, y pese al que le pese, de maravilla. Las oportunidades que en esta ciudad se dan para cualquier miembro del sector IT son enormes y me parece a mí que mucho cambia la situación en España o mal vamos, ya que aunque bien es cierto que la vida aquí es muchísimo más complicada que en cualquier gran ciudad española, tiene algunos alicientes que compensan la balanza, como el mero hecho de que desde que estoy aquí no he tenido que tirarme al suelo en ningún momento porque un ordenador no tuviera red… cosas tan estúpidas, pero a la vez, tan sencillas que hacen a uno sentirse lo que realmente es: un profesional de la informática.

Cabe decir que si antes tenía claro que no sabía si dirigirme hacia el mundo de la administración de sistemas o la del desarrollo, ahora lo tengo menos claro. Por suerte en la empresa donde trabajo me han dado la oportunidad de dedicarme también al desarrollo al mismo tiempo que me dedicaba a la administración de sistemas, lo cual ha sido un grandísimo empuje en el aprendizaje de algunos frameworks basados en PHP, algo que tenía pendiente en España pero que aquí por suerte he podido explotar. Por otro lado, en el campo de la adminsitración de sistemas he visto ya “in-situ” el poder que tiene hoy en día la virtualización y que gracias a un buen clúster se puede tener una auténtica granja de servidores virtualizados que se pueden ampliar, quitar, reponer, etc.. en cuestión de segundos. Vamos, lo que viene siendo el sueño de cualquier administrador de sistemas hace pocos años.

En fin, espero que a partir de ahora tenga algo de más tiempo y ganas de escribir por aquí, y más teniendo en cuenta que tengo muchas cosas que compartir.

¡Hasta pronto!

Eclipse y Ubuntu [Mal matrimonio]

Desde hace ya bastante tiempo uso Ubuntu en casa como sistema operativo principal, de hecho a Windows solo le veo en el portátil de la empresa y porque pos desgracia no me queda más remedio. A pesar de mi devoción por Ubuntu ha habido una cosa que siempre me ha tocado literalmente las narices y es Eclipse. Hace tiempo me costó lo suyo hacerlo andar en Ubuntu (corría entonces la versión 9.04) y desde entonces he andando con ese “paquetito” hecho a medida que iba viajando conmigo en cada actualización.

Hace pocos días me dio por instalarme la última versión en el ordenador del trabajo y .. ¡¡ooohhh!! ¡cuánta cosa bonita! Pues en cuanto llegue el fin de semana me lo instalo, me dije para mí mismo. Lo primero que hice fue aparcar la “carpetita” en cuestión e intentar instalar Eclipse desde el repositorio que tiene Ubuntu, sin acordarme que en su día eso fue lo que me volvió completamente loco e hizo plantearme el bajar y configurar a mi manera todo.

Aunque al principio todo fue como la seda no tardaron demasiado tiempo en aparecer los primeros problemas. Yo evidentemente uso Eclipse, como mucha otra gente, para programar en Java, pero no es en lo único que programo. Ni corto ni perezoso intenté descargar los paquetes que hacen que Eclipse hable Java y… PEEEKKK! Error.. ¿Cómo? ¿Esto que eeessss? Bueno, pues vamos a intentar ponerlo en “Cristiano” (por defecto sale en inglés) con el paquete Babel del repositorio para Eclipse Indigo.. PEEEKKK!!! Su put……e!!!

Finalmente mi memoria hizo lo que tenía que hacer, recordar que usar el paquete hecho para Ubuntu no iba a servir así queeee.. como hace  3 años.

Pasos a seguir:

  • Descargar el paquete para tu versión de Linux (Es un TGZ) de la página Oficial de Eclipse. Hay muchos paquetes, con descargar el Eclipse Classic será suficiente: 179Mb.
  • Descomprimimos el archivo y ejecutamos Eclipse.
  • Ahora sí, si nos vamos al menú Help->Install New Software ya podemos instalar cosas. Lo primero de todo es dentro del repositorio de Indigo buscar dentro de Programming Languages a PHP y tooooodo lo que nos haga falta e instalarlo.
  • Lo siguiente es añadir al repositorio la dirección https://download.eclipse.org/technology/babel/update-site/R0.9.1/indigo
  • Al hacer esto último podremos instalar los paquetes de idiomas del “Proyecto Babel”. Buscamos el correspondiente a Spanish y lo instalamos, con lo que en el siguiente reinicio del programa nuestro Eclipse aparecerá en un lenguaje que seguramente entenderemos mejor

Poco más. ¡A disfrutar de Eclipse en Ubuntu!

 

 

La vida es más sencilla con TinyMCE

Como muchos de vosotros sabréis trabajo como Administrador de Sistemas en una empresa que tiene entre otra cosas un periódico. Hace unos meses me dijeron algo así: “¿Por qué no podemos poner en los artículos de la web cursiva, negrita y colores?”. En aquel entonces sabía que existían algunas librerías y plugins que permitían hacer eso, pero para colmo de males en aquel entonces no tenía el más mínimo tiempo libre para estar haciendo experimentos… hasta hoy.

Después de investigar un rato y haber encontrado varios editores tipo “lo_que_ves_es_lo_que_obtienes” para poner dentro de una cajita en un script HTML o PHP seguía sin haber nada que me hiciera exclamar bien alto ¡GUAUUU!.. hasta que encontré TinyMCE. Vaya si grité ¡¡GUAUUU!! pero no porque la librería fuera enorme o impresionante; ¡es que es minúscula! Como su propio nombre dice, Tiny significa pequeñajo en inglés, y es lo que os vais a encontrar: una librería pequeña pero tremendamente eficiente que os permitirá convertir las cajas tipo TextArea de una página HTML en auténticos procesadores de texto que guardarán el texto insertado en código HTML listo para ser usado, con sus colores, negritas, etc etc… ¿Y qué se necesita? Poca cosa, tener activado JavaScript.

Lo primero que hay que hacer para tener esta maravilla funcionando es descargársela de www.tinymce.com. Veréis que hay varias versiones, una incluso para ser usada desde JQuery, pero no es nuestro caso, así que diréctamente coged la versión más nueva que haya y que no diga cosas raras. Lo siguiente es descomprimir el archivo (puede venir en zip o tgz) y subir el directorio tinymce que encontraréis a vuestro espacio web. Tras eso cread un documento en HTML como el siguiente y subidlo..

<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD XHTML 1.1//EN" "https://www.w3.org/TR/xhtml11/DTD/xhtml11.dtd"> <html xmlns="https://www.w3.org/1999/xhtml" dir="ltr"> <head> <title>TinyMCE Test</title> <meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"/>  <script type="text/javascript" src="tiny_mce/tiny_mce.js"> </script>  <script type="text/javascript">  tinyMCE.init({  mode : "textareas" });  </script> </head> <body>  <textarea name="content" cols="50" rows="15">Esta sera la cajita editora</textarea&gt </body>  </html> 

Abrid el navegador y apuntar a la dirección donde habeis subido el archivo y vereis una fantástica cajita con botones para editar texto como por ejemplo poner en negrita, itálica, etc… Y lo mejor de todo es que el texto que genera es completamente html, con sus código de color CSS incluídos. Una maravilla…