Al iPhone 4 le gusta iOS 7.1

Desde siempre he sido un firme defensor de no actualizar los sistemas operativos hasta tener una certeza casi absoluta de que son estables y como no, funcionan perfectamente en el equipo en cuestión, ya sea un ordenador, móvil o tablet, sin embargo por una vez en la vida tuve la desgracia de que esto no sucedió en mi penúltima actualización de mi iPhone 4.. ¡sí! ¿qué pasa? He dicho 4, nada de 4S, ni 5, ni nada, 4 peladito de toda la vida.

En fin, la historia fue la siguiente: por causas que no vienen al caso  tuve que actualizar mi teléfono al nuevísimo y “superguay” sistema iOS 7 cuando yo estaba tan contento y de maravilla con su versión 6. La verdad es que no me hizo ni puñetera la gracia tener que actualizar cuando no conocía a nadie que me dijera si iba realmente bien en un 4 pelado (En el 4S sí que tenía referencias) pero me tuve que arriesgar. Nada más actualizarlo todo parecía ir bien, buena velocidad, aspecto muy minimalista, animaciones muy cuidadas y suaves.. en fin, que respiré tranquilo en ese momento… pero solo en ese momento…

El paso siguiente fue empezar a instalar las aplicaciones. Ya sabemos que cuando hay una actualización mayor del sistema, el instalador te borra todas las aplicaciones y tras actualizar las puedes volver a instalar de un plumazo o quedarte sin ninguna e ir poco a poco. Mi opción fue la segunda “solo por si acaso”. Instalé las aplicaciones más cotidianas, activé iCloud para no perder ni un solo archivo y… ahí empezó la pesadilla. En cuanto instalas unas cuantas aplicaciones el sistema se empieza a volver terriblemente lento, tanto que hasta desespera. Para colmo el teclado de toda la vida, el cual debería de ser una cosa ágil y lenta se vuelve un desastre, tarda casi 5 segundos en responder cuando lo abres. En mi absoluta desesperación empiezo a buscar por todo San Google algún remedio para paliar la lentitud del sistema y aunque encuentro “Algunos truquitos”, casi todos basados en hacer el famoso Jailbreak e instalar aplicaciones que aceleran todo lo posible el resultado no dejaba de ser poco satisfactorio y a la vez un parche malo.

Hace poco leo que había salido la actualización al iOS 7.1 y es cuando piensas esa máxima de todo buen informático que te dice “para joderla aún más, mejor quédate como estás.” por lo que obvié dicha actualización por si acaso ya, para colmo, tuviera que literalmente tirar mi teléfono a la basura, hasta la semana pasada…

Por casualidades de la vida estaba buscando unos parámetros para que en caso de hacer una App para iOS se viera igual de bien en iOS 7 que en iOS 6 leo que la última versión de iOS 7.1 estaba tan optimizada que sobretodo los usuarios de iPhone 4 habían notado la diferencia, mientras que los del iPhone 5 casi no se habían enterado. Fue leer eso y pensar ¿de verdad? ¿será alguna trola de Apple para ocultar la cagada monumental con el iOS 7? La verdad es que estaba tan desesperado de que mi teléfono fuera un ladrillo que dije, bueno, si no siempre podremos comprarnos un Android chino por 100€, así que dicho y hecho procedí a actualizar el sistema.

Tras unos 20 minutillos que tarda la descarga, más chequeos y actualización tenía mi teléfono actualizado. Lo primero que hice fue abrir el teclado y… ¡oh sorpresa! ¡¡Va rápido!! Muuuy rápido. Esto promete, abro el correo, aplicaciones, la cámara.. todo suaveeeee pero lo mejor de todo es que en esta actualización mantuve las aplicaciones y no fui una por una como en la anterior. Todo bien, el sistema corre que se las pela. No se si llega a ser tan rápido como el 6, pero si no, se le acerca mucho. El teléfono definitivamente es otro, ahora da gusto, no va a trompicones y la experiencia de usuario ha mejorado muchísimo.

En fin, que ahora sí podemos decir: Si tienes un iPhone 4, actualízate a iOS 7.