Nexus 7 2012, una tableta traviesa…

Nunca he sido demasiado amante de las tablets, bastante que me costó dar el paso a tener un Smartphone, sin embargo, he de decir que tuve la oportunidad de comprar un Nexus 7 del 2012 cuando vivía en Londres a un precio ridículo.

La tableta ha ido de maravilla desde que la compré, sin embargo hace no demasiado (finales de 2014), llegó una “dichosa” actualización que me ha llevado de cabeza hasta el fin de semana pasado: Android 5.0. Cuando apareció en la pantalla el mensajito de que podía actualizar a dicha versión fácilmente, y teniendo en cuenta que Google esta detrás de los dispositivos Nexus, confié casi con los ojos cerrados en que valía la pena actualizar. Ya había leído en algunas páginas lo que traería la nueva versión y la verdad, todo parecía que eran más ventajas que inconvenientes. ¡Ay pobre de mí que incumplí la máxima de todo informático!! Si funciona bien, ¿para que lo tocas? En fin, tras dicha actualización todo era mas bonito, mas vistoso, pero por otro lado todo iba muuuuuuuuuuuuuuy lento, extremadamente lento, casi que me recordaba al mismo problema que tuve con el iPhone 4 cuando se me ocurrió actualizarlo a 7.0 sin esperar la posterior version “arreglatodo”. Las transiciones de pantalla iban a trompicones, abrir el Chrome era como ir a hacer la cola del supermercado.. vamos, un desastre.

Tras pillar un cabreo monumental, como no, tocó “googlear” a ver que demonios estaba pasando y, para mi sorpresa vi bastantes posts de gente quejándose de lo mismo. ¡Bieeen! ¡¡No estoy solo!! Pero, ¿hay solución? En teoría la había, a medias. Lei de todo, que si borrar la partición de la caché de la tableta, desactivar “no se qué”, y así un larguísimo etcétera que a final de cuentas nunca llego a cuajar del todo. A los pocos días Google salio a la palestra afirmando que efectivamente había un fallo, y que, como no, se corregiría lo antes posible, y cierto fue que sacaron una versión prácticamente a las pocas semanas que, rápidamente me aventure a instalar, para ver si corregía “el fallito” de las narices. Mis primeras impresiones fueron que la tableta iba mejor, pero a años luz de lo que era cuando usaba KitKat, mas conocido como Android 4.4.. ¡ay! ¡cómo echaba yo de menos mi antigua versión! Viendo lo visto dejé casi de usar la tableta, porque me tocaba en gran medida las narices que para cualquier cosa que tuviera que hacer tuviera que aguantar parones y un sinfín de etcéteras de esos que a un usuario normal de este tipo de dispositivos no les gusta lo mas mínimo.

Un día como otro cualquiera se me ocurrió encender de nuevo la tableta y… ¡¡oh sorpresa!! ¿¿otra actualización?? Yo pensaba para mi mismo, ¿tendrá esta el puñetero fallo arreglado? Por probar no iba a perder nada, total, la tableta era ya casi inservible. Para mi sorpresa el rendimiento general mejoró.. ¡y mucho! ¡¡pero mucho!! Guau, ahora sí que esto empieza a ser usable, y digo empieza porque no llegaba ni en pintura a ser como en la versión anterior, pero por lo menos podía ya de nuevo llevarme mi cacharrito al tren para hacer mi viaje diario lo mas ameno posible.

El caso es que ayer, en ese mismo viaje matutino con la tableta me doy cuenta que cuando abro el Chrome, otra vez empieza a ir todo lento, de hecho en una de estas un cuelgue del Chrome provocó que la tableta se reiniciara completamente. ¿Pero que demonios? Hasta aquí hemos llegado, me dije para mi mismo. Esta misma noche hago un “downgrade” y vuelvo a poner la versión anterior. Cuando llegue a casa, ni corto ni perezoso, me dispongo a buscar la imagen de la version 4.4 en la pagina de desarrollo de Google, junto con las aplicaciones necesarias para “hablar” con la tableta desde el ordenador y poder reinstalar todo a mi gusto, sin embargo en ese momento algo se me paso por la cabeza: “¿De verdad que Google va a cometer el mismo error que Apple con los iPhone? Me parecía todo demasiado raro, porque, si realmente no fuera bien con este modelo, ¿para que iba a dejarme actualizar?”. En ese momento pensé, total, un ultimo intento solo me costará una media hora de pruebas. Lo que hice fue, por un lado, borrar la partición de caché, tal y como hice en su día, pero lo siguiente fue poner la tableta en modo por defecto: vamos, lo que viene a ser en modo de fabrica, pero usando la imagen que tenia ya instalada: Android 5.1. Tras la correspondiente media horita más o menos de trasteo poniendo todo de nuevo…. ¡¡¡oooh sorpresa!!! Pero, ¿¿de verdad es mi tablet?? Todo, todo, todo absolutamente todo suave. Chrome ya no se cuelga, aplicaciones que antes daban trompicones ahora se mueven suavemente cuando desplazo los contenidos.

Llegados a este punto, de momento, tengo la siguiente impresión: Si tienes una Nexus 7 2012 y quieres actualizar a Android 5.1 (ni se te ocurra actualizar a 5.0!!!), puedes hacerlo, pero tras ello, mejor borra todo y ponlo todo en estado de fabrica. La experiencia de usuario sera como tenia que ser desde el principio.