Monthly Archives: julio 2012

Y si en España hay Mercadona en UK no se quedan atras

Ya ha pasado una semana desde que me diera la locura de hacerme “inglesito”, semana que no ha estado exenta de vivencias y cosas que cualquier español de a pie consideraría extrañas, pero ¡qué le vamos a hacer! Ojalá tuviera tiempo de poder escribirlas todas sin olvidarme de ninguna.

Lo primero que he de constatar, y con el trabajito que nos ha costado hacerlo realidad es de recibo mencionarlo es que, ¡ya tenemos piso! Tras una semana de estancia en una especie de residencia de estudiantes, estando dos personas en una habitación individual, hemos conseguido hacernos de un pisito en una zona realmente buena y para colmo realmente cerca del centro de Londres. Es por eso que ahora viene la segunda parte: ¡comprar cosas!

Para comprar cosas evidentemente hace falta lo siguiente: tiendas de cachivaches y supermercados. Los cachivaches es evidente, vasos, platos, sartenes… porque para el que no lo sepa aquí en UK no son tan generosos como nosotros los españoles a la hora de alquilar apartamentos, noooooooo. Ellos te dan el pisito como si te lo acabaras de comprar, es decir, sin nada. No platos, no hay cubiertos, por no haber no hay ni TV, aunque en algunos pisos en las fotos aparecía una tele luego te decian que no iba incluída en el precio.  Todas estas cosas uno las tiene que comprar y poner de su bolsilllo, evidentemente, por lo que es realmente importante el saber algún sitio relativamente barato donde poder hacerse con todo esto. Hay una tienda realmente curiosa y muy popular en UK llamada “Argos”. Los Argos son una especie de miniIkeas donde entras y ves que hay unas maquinitas, unos libros que son catálogos de productos y los típicos empleados que te ayudan, cobran, atención al cliente, etc. La historia es que ahí uno llega y mira en los libritos, tochos a más no poder de más de 1000 páginas, lo que quiere comprar, algo que es realmente sencillo ya que está por índice. Cuando lo encotremos apuntaremos el código que deberemos de poner en las maquinitas que hay en la tienda que a continuación emitirán un ticket con el que podremos pagar por tarjeta o en metálico y acudir al punto de recogida. Otra opción, que recomiendo enormemente, es hacerlo por Internet. Accedes a tooooodo el catálogo de cosas con un sistema de búsqueda algo más ameno que estar mirando en un librito y por supuesto se pueden ir reservando las cosas; es más, si uno quiere puede ir viendo la disponibilidad en las diferentes tiendas por si fuera muy urgente el tema para poder ir y recogerlo lo antes posible.

Gracias a esta fantástica tienda anoche pudimos cocinar, beber en vasos de cristal (las últimas semanas solo podíamos hacerlo en vasos de plástico) y un largu;isimo de cosas que a uno le parecen normales hasta que se encuentra con que esas cosas tan sencillas sencillamente te faltan.

Ya con los “cachivaches” comprados la siguiente opción es comprar la comida que irá para la casa. En Inglaterra existen un buen puñado de supermercados. Quizás haya incluso menos variedad de supermercados que en España, sin embargo con un poco de experiencia comprando uno sabe perféctamente qué va a comprar cuando entra en cada uno de ellos. Para que quede claro, en UK existen los siguientes supermercados que son más o menos los más conocidos: Marks & Spencer, Waitrose, Sainsbury, Tesco, Colaborative, Iceland y por supuesto los Lidl. Luego hay otros dos, realmente curiosos, que es un poco lo que todos los que vivimos la era dorada de la Peseta conocíamos como los “Todo a 100”. La particularidad de estos “todo a 100” británicos es que te encuentras DE TODO, desde comida hasta artículos de baño, y yo al menos de momento conozco dos marcas: 99p y Pounland. 99P es un establecimiento en el que todo está a 99 peniques, es decir 0.99 libras esterlinas y Pounland viene a ser lo mismo pero en lugar de 99 peniques los precios son de 1 libra esterlina. Todo, absolutamente todo en estos establecimientos está a este precio. De hecho algunas cosas son en plan “llévate dos por 99p”. Nosotros hemos llegado a encontrar desodorantes tipo de los que cuestan en España 3 euros a 1 libra esterlina. Ni cabe decir que cada vez que vamos a dichos establecimientos hacemos una buena compra porque sale a cuenta.

En cuanto a los supermercados es un poco dependiendo de lo caro y la calidad que uno desee. Los M&S son realmente buenos en calidad, muy muy buenos, pero claro, son caros de narices. Aquí se les suele poner el apelativo de “Marks & Expensive” ya que Expensive significa en inglés caro, haciendo un juego de palabras con el nombre original. Eso sí, si te metes y pillas ofertas pillarás cosas de muy buena calidad a unos precios más que razonables. Waitrose le sigue un poco de cerca. No es tan caro, de hecho hemos llegado a ver ofertas a precios más bajos que los supermercados baratos, pero claro, son ofertas. Por lo normal si uno quiere comprar cosas de mucha sin llegar a la burrada de M&S este es su sitio. En cuanto a Tesco, debe de ser el supermercado más extendido por Londres. Los hay a patadas y por todos lados. No está mal, pero a mí me sigue pareciendo más un supermercado de ir a comprar algo en plan de “se me han olvidado las galletas” que otra cosa. Si tienes ofertas pues las aprovechas y poco más ya que casi a la par de precios están los Sainsbury que a mí personalmente me gustan más. Finalmente están los Iceland. A pesar de que el nombre suene a “Pais de hielo” no dejan de ser supermercados normales y corrientes. Es cierto que abunda mucho la zona de congelados, donde hay prácticamente de todo, pero ayer por ejemplo nosotros compramos sal, verduras, etc. Iceland es en lo que a supermercados generalistas se refiere el más barato y no significa que hayan productos como en Lidl que no los conoce ni su madre. Por ejemplo, ayer compramos una ensalada Florette por el módico precio de 1 libra, es decir, el mismo precio que en España (1,30 euros). Este supermercado, aunque si lo comparamos por ejemplo con un mercadona es mucho más caro, tiene precios muy similares a los de un supermercado español y no te pegan una clavada por comprarte a lo mejor cuatro cosas.

Ya tenemos piso, la compra hecha y cachivaches metidos. ¿Qué será lo próximo?

 

Primera Semana de Trabajo

La verdad es que si hay que definir el trabajo en el Reino Unido con una palabra respecto al de España sería sencillo ya que la palabra “DIFERENTE” lo explica todo. La forma de trabajar británica no tiene absolutamente nada que ver con la española. Aquí hasta que no te ven bien preparado para comenzar a realizar tus labores no te ponen con los dedos en un fregado gordo por lo que pueda pasar.

Mi primer día en Hogarth fue realmente curioso. Esperaba estress por doquier al ser una empresa grande, y lo que me encontré fue con un día de lo más light aprendiendo donde estaban las salidas de emergencias, baños, sala de café más cercana, etc… vamos, lo “interesante”. Tras eso fuí presentado a mis compañeros, ¡¡de los cuales solo conozco el nombre de 5 después de una semana!!!! y se me asignó mi puesto de trabajo.

Cuando me dijeron “este es tu puesto” casi no dí crédito a lo que tenia delante. Acostumbrado a los monitores de como mucho 19 pulgadas de mi anterior puesto de trabajo en La Voz de Almería me encuentro con un pedazo de iMac de, creo, 20 o 21 pulgadas nuevecito. Eso sí, bien anclado con una cadena kesington de seguridad a la mesa para que nadie se lo lleve. Tras conseguir que a la hora aproximadamente me dieran mi usuario y contraseña comienza mi primer día de “trasteo”. Me voy familiarizando con los programas instalados, veo que tenemos Office Mac 2011 pero no tengo narices de configurar mi correo… en fin… una cosa que casi hasta me causaba mal sentimiento porque realmente no estaba haciendo prácticamente nada acostumbrado a los niveles de estress que tenía en Almería.

Tras dos días intructorios llegó el momento de ponerse manos en el asunto. Se me requiere que el tercer día en lugar de venir a las oficinas habituales me desplace hasta donde está la adminstración de sistemas, en una zona bastante céntrica y cercana a la City de Londres.. vamos, donde están las pelas de esta ciudad. Allí me pego todo el día junto a James, un pedazo de administrador de sistemas de lo más simpático y buena gente que me pone al día sobre todo lo que tienen montado para el departamento “Digital” que es al que yo pertenezco. ¡¡¡Ahora ya empezamos a hablar en mi idioma!!!! Sesiones de terminal en Linux contra algunos servidores CentOS usando SSH, transferencias de archivos usando SCP, configuración de sistemas, etc etc… ¡¡me encanta!!

El jueves obviamente cuando volví a mi puesto de trabajo ya la cosa pintaba diferente. Entendía lo que se estaba cociendo en la oficina y no iba tan sumamente perdido. Puse en prueba mis conocimientos del día anterior y siiiiii, las cosas estaban ahí donde James me había explicado. La verdad es que fuí un auténtico coñazo esa manañana mandándole mensajes sobre preguntas que me iban surgiendo. Lo mejor del día fue cuando a media mañana se presentaron James y Brenton, otro compañero de sistemas que considero un auténtico fiera, en las oficinas para tener un meeting conmigo y explicarme más cosas. De ahí saqué en claro todo lo que creo que me deparará la próxima semana, así que creo que los tiempos lights van a pasar a mejor vida en poco tiempo.

 

Nada más aterrizar nos toca buscar piso

Sin lugar a dudas, esta es la parte que, sin lugar a dudas, más dolores de cabeza me ha dado. ¡¡Qué dificil es encontrar piso en Londres!! Algunos dirán, pues en una ciudad de 8 millones de habitantes tampoco debe de ser tan difícil. Pues vaya si lo es…

Lo primero de todo es hacerse de alguna página de pisos inglesa tipo las españolas Idealista, BuscoPiso, etc etc. Aquí hay una bastante conocida, y que creo que a fin de cuentas es la que usa todo el mundo, que se llama GumTree. En ella no solo hay pisos sino ofertas de trabajo, coches, etc. Está realmente bien y las búsquedas son concisas.

Nuestro primer error, intentar buscar algo “cerca” de donde estábamos o al menos de nuestros trabajos. En fin.. decir que un apartamento de 2 habitationes en Londres a unos 4 km del centro de la ciudad te cuesta la nada despreciable cifra de, al cambio, 1600€ al mes no es ningún disparate. Mi querida novia me pregunta muchas veces ¿¿¿Aquí la gente “normal” como vive??? Por lo que hemos podido comprobar aquí se lleva mucho el tema de compartir piso, algo que en España estamos acostumbrados a que solo lo hagan estudiantes en Londres está a la orden del día, sobretodo si son familias con poco poder adquisitivo. La otra opción es irse a lo que literalmente conocemos “a tomar por culo”, donde encontraremos precios que rondan los 900€, que aunque sigue siendo caro, no deja de ser un robo a mano armada por casas que mejor no comentar en la situación en la que estaban.

Para el que no lo sepa el metro de Londres se encuentra dividido en zonas. Dichas zonas son como círculos concéntricos que se van alejando del centro cada vez más. El círculo central sería la Zona 1, que corresponde al centro de Londres, o al menos casi todo el centro, y a medida que nos vamos alejando ya nos meteríamos en zona 2, 3, etc.. En total hay 8 zonas en Londres, aunque lo normal es que las líneas no lleguen más allá de la zona 4 o 5 de metro. Solo algunas especiales, como el metro que va sobre la tierra y no bajo ella, llamado Overground, suelen llegar a este tipo de zonas. Estas zonas son el equivalente por ejemplo a decir que en Madrid vives en Leganés. A medida que tengamos que desplazarnos de una zona a otra se va incrementando el precio del billete. Por ejemplo ir de zona 1 a zona 1 es lo más económico, pero si ya hay que desplazarse a zona 2, o incluso zona 3 que es donde está el estadio olímpico el billete suele subir un buen pico, y os aseguro que el metro de Londres no es precisamente barato, ya que con tarjeta de prepago oscila entre las 2 libras a las casi 4 ¡¡¡POR TRAYECTO!!!. Vamos, que una visita al estadio de los juegos olímpicos puede costarte alrededor de 8 libras así a bote pronto, y no, las libras no son como los euros. Una libra equivale ahora mismo a unos 1,30€.

Una vez tenemos claro el tema de las zonas del metro londinense no es de extrañar que a más lejos la zona, más baja el precio del piso, pero claro, luego hay que echar cuentas en cuánto se gastaría uno en transporte. Nuestras cuentas eran claras, debería de ser zona 2 o 3 para no acabar en un barrio perdido de la mano de dios. La búsqueda comenzaba…

Nuestras primeras visitas comenzaron de hecho antes de mi venida a Londres. Quedé un día con 3 agentes inmobiliarios diferentes para que me enseñaran pisos. Por lo normal he tenido la suerte que el primer piso que he visto siempre ha sido el que me he terminado quedando; en Londres no he tenido la misma suerte.  El primer piso que vimos está a 10 minutos de London Bridge. Para mi sorpresa aún en Zona 1. En teoría nos iban a enseñar un piso que rondaba las 300 libras semanales. Nos enseñan el piso y yo dije ¡¡guau me encanta!! y de repente el agente me dice: “Este piso son 420 libras semanales” a lo que yo respondo “Perdooon???? no eran unas 300???” y con toda su cara me suelta “Ah! no! Ese era otro de este mismo bloque pero ya lo hemos alquilado. Este es exactamente igual pero su dueño pide más”. Y tanto que pedía más el colega, pero lo mejor de todo es que si regateas te dice que como mucho le baja 10 libras a la semana. En fin…. como el agente me vio cara de pocos amigos tras la tontería nos llevó a ver otro en Adgate. La verdad es que este sin ser tan bueno como el otro era realmente moderno y muy bien acondicionado. El precio, 370 libras… puffff… Finalmente vimos el tercero, que lo llevaba una agente con rasgos asiáticos pero que mejor ni contarlo. Un piso destrozado, hecho lo que se suele decir una mierda y que pedían 340 libras.

Nuestro siguiente intento fue ver a los dos días otro piso en Elephant And Castle. La verdad es que por unas horas llegué a pensar de que este sería nuestro piso. Totalmente nuevo, con unas vistas acojonantes de Londres y el precio muy razonable. Pero cuidadito en Londres. A la más mínima te la intentan colar los agentes inmobiliarios. Te dicen el precio sí, pero luego a la hora de firmar el contrato de quieren colar “fees” (cuotas, extras, o como quieras llamarlo) por todos lados, de hecho algunas agencias te pueden llegar a cobrar 100 libras “por investigar” quien eres antes de darte las llaves. En este caso estos impresetables nos dicen primero que el depósito era de solo dos semanas.. ¡¡cojonudo!! luego cuando llegamos a la oficina me dicen “si, dos semanas, mas otras cuatro de depósito al entregar el piso y un mes por adelantado”. ¡¡Coño!! Ya no son dos semanas. Pero aún hay más. La agencia se llevaba una semana entera de honorarios de piso extra, más 100 libras ¡¡por cabeza!! de referencing fees (las famosas para investigarte). Total, que en un momento te dicen que tienes que pagar 4200€ de golpe solo para entrar a vivir.

La paciencia se nos estaba acabando pero como se acercaba el día de empezar a trabajar y había que encontrar piso sí o sí, aceleramos el proceso. Quedamos con un agente inmobiliario para ver un piso en Bromley-By-Bow, una zona que en teoría parecía decente. Lo primero de todo es que para llegar es un auténtico coñazo. Hay que cambiar de metro unas cuantas veces y se hace interminable. Cuando ya conseguimos llegar a la estación nos queda un auténtico pateo (y el colega nos decía 5 minutos a pie… ¡¡aarrghh!!) hasta que llegamos a la zona residencial. Hombre, la cosa cambiaba. El piso en una zona residencial vallada, con acceso de seguridad, modernísima, un piso.. uff!! ¡¡qué piso!! Le dijimos al hombre que nos íbamos a dar una vuelta para ver la zona a ver si nos convencía porque el piso nos había gustado mucho y el precio era más que asequible… Pues ahí que nos ves caminando y caminando y no había ni un dichosos supermercado!! Solo nos encontrábamos algunos pequeñísimos comercios regentados por inmigrantes árabes, que no tengo nada en contra de ellos, solo es para poneros en situación de como era el barrio y a la par pasando por zonas de pisos de dudosa estima. Obviamente dijimos que no, y eso que el piso estaba brutal.

Nuestra última peripecia, y espero que sea la definitiva porque ya he quedado en dar el pago, fue un piso en Bermondsey. Una zona que por lo que nos dijeron está en plena expansión y mucha gente joven está yendo a ver pisos allí. A diferencia del anterior piso en este caso la opinión fue al revés. Quedamos con una chica agente inmobiliario, típica inglesa algo estrafalaria y bastante estresada que nos enseña 3 viviendas exactamente iguales de un edificio situado al lado de unas naves industriales. Al principio me dio mala espina porque uno de los pisos daba diréctamente a unas vías del tren y era realmente pequeño, a parte de ciertas cosas que es para matar a los ingleses a la hora de construir, pero en fin, teniendo en cuenta que es nuevo a estrenar y que de hecho aún había marcas de suciedad de obra es un plus a añadir. Hicimos lo mismo que el otro piso, nos fuimos a dar una vuelta por la zona y… ¡¡esto es otra cosa!! Varios supermercados, oficinas bancarias, peluquerías, paradas de autobús, y el metro a unos 5-6 minutos caminando de la casa…. Vale, la casa es minúscula, pero los contratos son de 6 meses así que si dentro de 6 meses estamos hasta las narices, siempre podemos cambiar.

 

Emigración: Día 1 – Saliendo de Almería

Pues el día llegó. Un día memorable para recordar, 16 de Julio de 2012. El día en el que iba a ir a trabajar por última vez al edificio de La Voz de Almería, pero lo más gracioso de todo, y como a mí me gusta hacer las cosas a lo grande, es que ese mismo día iba a ser el que cogería el avión que me llevaría a Londres, ¡¡todo en un solo día!!

Por motivos que no vienen al caso decidí solo compartir la información de mi salida de la provincia con unas pocas personas de mi entorno, a parte de mis superiores directos en el trabajo que tenían que enterarse sí o sí obviamente, así que cuando este día empecé a decir ya a todo el mundo que me iba fue como una bomba. Por una parte es MUY RARO hoy en día en España que alguien se vaya de una empresa a no ser que lo despidan, y por otro lado llevaba 13 años en este trabajo. Cuando una persona lleva tantísimo tiempo en una empresa es casi una pieza más del engranaje principal, que puedes quitar pero sabes que para que siga funcionando corréctamente debes de parar y hacer una pequeña puesta a punto para que todo siga como nada. Para paliar esa situación ayudé durante casi 10 días a buscar un posible candidato a mi puesto que pudiera quedarse junto a mi antiguo compañero. Lo conseguimos contratar justo el mismo día en el que me iba, así que aunque casi in extremis, puedo estar orgulloso de que me fuí de la empresa con la cabeza bien alta.

La mañana fue un tremendo galimatías de cosas. Llegué a la empresa, solté la bomba y comenzaron los corrillos de gente alrededor mía preguntándome “¡¡¡¡¿¿¿Cómo es posible???!!!” . Muy pocos salían de su asombro y algunos incluso casi que miraron el calendario a ver si era el día de los inocentes. La verdad es que fue una mañana “bastante light” ya que lo único que tuve tiempo de hacer fue despedirme de la gente de la oficina y dar los últimos retoques maestros a la Intranet que dejaba programad ya en PHP5 de forma que mis nuevos compañeros pudieran hacer una serie de tareas a nivel administrativo que no estaban implementadas en el código. Tras esto marché a la administración que está en la Rambla de Almería y firmé la correspondiente baja en la empresa, a lo que siguió la obligatoria visita a los bancos para dejar todas mis “cosas” en regla y marcharme sin preocupaciones al Reino Unido; en un santiamén se habían hecho las 15:00, hora en la que había me tenían que recoger de la oficina para ir a comer y marchar diréctamente al aeropuerto de Málaga para coger el avión ya que esa es otra, desde Almería el miércoles solo tenía opción de coger el avión a primerísima hora de la mañana, opción que no me venía nada bien.

¡¡¡Qué dificil es hacer la maleta!!! No, no es que no la tuviera hecha cuando llegué a casa. Es que cuando fuimos a pesarla para comprobar que su peso era correcto llevaba 10 kg de más…. ¡¡A sacar cosas!! Pues sí, tuve que empezar a dejar cosas en Almería, que espero poder ir llevándomelas poco a poco porque me sobraban nada menos que 10 kg. Finalmente tras quitar lo más grande conseguimos dejar la maleta en el peso correspondiente o eso pensábamos nosotros… ¡¡ay ilusos!! Cuando llegué al aeropuerto de Málaga la PUÑETERA COMAÑÍA AÉREA RYANAIR me vuelve a pesar la maleta, obviamente, y me dice que me sobran 3 kg. Digo, bueno… nuestras básculas no van a ser iguales, no es la primera vez que me pasaba con Air Europa y con Iberia, pero cuando la pava de turno me suelta “¡¡AY SEÑOOR!! ES QUE SON VEINTE EUROS POR KG” casi se me cae el alma al suelo. ¡¡60€ por 3 KG!! ¡¡LADRONES!! ¡¡HIJOS DEEEE…!! Como iba ya hasta los mismísimos de sacar cosas de la maleta opté por la opción cara, pagar los putos 60€. Ya el billete si lo llego a sacar por Brithish Airways capaz que me hubiera salido lo mismo pero en fin, no había otra, solté el dinero y como aún era temprano me tomé un cafelillo antes de buscar la puerta de embarque rumbo a Londres Stansted.

Los aeropuertos españoles no serían lo mismo sin los retrasos… ¡¡pero lo peor de todo es que me los tengo que comer yo todos!! Tras una horita de retraso en mi vuelo consigo despegar. Se supone que lo iba a hacer a las 20:30 pero el avión hasta las 22:10 no salió del aeropuerto de Málaga. Empezamos bien, a saber a qué hora llegaría a “mis aposentos londineses”. Tras dos horas y cuarto de viaje el avión aterriza sin problemas en Stansted y comienza la salida despavorida. En Stansted tienes dosopciones, o que aterrices en la terminal principal, con lo que prácticamente no tienes problemas para llegar al área de control de pasarportes y recoger tu maleta, o que aterrices en la terminal satélite y cuando bajas un porrón de escaleras te encuentras que tienes que coger un tren que pasa cada 5 minutos de una terminal a otra… ¿¿adivináis qué me tocó a mí?? Esta claro que este día todo iban a ser esperas. Minutos esperando, un tren que iba de una terminal a otra hasta las trancas y para colmo de males cuando ya consigo llegar al control de pasaportes la salida que permite usar el pasaporte electrónico sin esperas de ningún tipo estaba ¡¡cerrada!! ¡¡arrghh!! Otra vez a hacer cola… ¡¡más de media hora haciendo cola!! Tranquilos, que si alguno venís a UK tomaroslo con tranquilidad en la zona de control de pasaportes, se toman a conciencia el ver la cara de la persona que entra a su país.

Evidentemente cuando salgo del dichoso control de pasaportes y voy a por mi maleta me la encuentro la pobre desamparada encima de una cinta que ya había parado de dar vueltas porque estaban la mía y 5 o 6 más de mi avión, ya que, como sabéis que los vuelos de RyanAir suelen ir con pocas maletas. Cojo mis maletas, me voy a un cajero que hay justo en la sala de espera y adios euros. Me acabo de pasar al a libra esterlina. Por si alguno no lo sabe: se puede sacar dinero de cualquier cajero inglés sin problema y no te van  a cobrar mucho más que uno español. A mí me suelen cobrar 1,5€ por transacción, por lo que si saco cantidades “grandecitas” te sale más a cuenta que ir al banco y cambiar euros por libras ya que los bancos también se llevan su comisión por ello.

Último empujón, autobús hasta Londres. Había sacado un billete con National Express. Normalmente la gente en Londres tiene dos opciones en lo que a autobuses se refiere, esta ciompañía y Terravisión. Luego están los trenes, pero tienen la mala pata, al menos desde Stansted, que solo hay hasta las 00:30 (yo ya iba pasadísimo de hora) y para colmo son bastante más caros. Llego a la zona de autobuses y justo estaba yéndose el mío… ¡¡mierdaaaa!! Bueno, total, son cada 15 minutos… ¡¡Ay pobre!! ¡¡de 15 minutos nada!! 40 minutos de rigor bajo una noche que no paraba de llover hasta que como agua del cielo llegó el dichoso autobús y rumbo a Liverpool Street. Ya el resto pues poco interesante, una buena cabezadita en el autobús y cuando llegué a Londres tomé un taxi que por el “módico precio” de 8 libras me llevó hasta donde ahora mismo voy a estar situado.

 

¡¡Nos vamos al Reino Unido!!

Lo primero de todo es decir que sí, hace un montonazo que no escribía absolutamente nada en el blog, pero cuando uno se plantea la tremenda burrada de decidir en cuestión de días que desea dejar su trabajo en España para mudarse a Inglaterra tienes tan poquísimo tiempo libre que prácticamente lo dedicas únicamente a descansar.

La verdad es que ya hacía tiempo que me rondaba la cabeza el cambiar de aires profesionales, sin embargo ha sido ahora cuando por fin he decidido dar el salto y aquí me tenéis, en Londres preparado para empezar este mismo lunes 16 mi nuevo trabajo. Dejo atrás 13 años de profesional de administrador de sistemas en La Voz de Almería, los mismos 13 años que llevaba allí viviendo y que me han traído todo tipo de experiencias que espero me hayan enriquecido tanto personal como profesionalmente. No me he podido despedir de todas las personas que me conocen, aunque bien es cierto que me hubiera gustado, sin embargo mi querido amigo “Facebook” lo ha hecho por mí y como no, mediante este blog, y ya en una forma más relajada, siva este post como despedida.

En posteriores posts me gustaría contar un poco cómo están siendo mis peripecias por aquí, tal y como lo ha hecho mi querido amigo Paco López con su blog desde que está en Grecia trabando. Ahora sí que me tocará tener alimentado esta paginita más a menudo.